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Hola. Soy Héctor Guerrero. Tengo 29 años, y trabajo como Gerente de Producción en la empresa de mi padre. La mayoría de los que están a mi cargo piensan que es por enchufe. La verdad es que desde fuera cualquiera lo vería así; la envidia es muy mala. Pero lo que tengo y lo que consigo es fruto de mi trabajo. Mi padre es como yo, es de los tíos más competitivos que te puedes echar a la cara, así que te aseguro que no me tendría trabajando para él si no fuera porque soy el mejor para el puesto. Digan lo que digan, me hizo empezar desde abajo. He ido escalando puestos, y si lo he hecho en poco tiempo, es porque las soluciones que aporto a la empresa son buenas para su crecimiento, y porque tengo algo que los demás no tienen: iniciativa y carácter para mandar. No es que sea presuntuoso, es que es la pura verdad, y a la vista está.

Tengo que reconocer que me fío poco de la gente. Mi madre dice que he salido clavadito a mi padre en todo. Pero si tiendo a la desconfianza, mis motivos tengo. Me gusta observar a la gente, y la calo rápido. ¿Equivocarme? Podría ser, pero hasta el momento no he perdido a nadie importante en mi vida por eso. Puede parecer frío lo que digo, pero en realidad con mis amigos soy todo lo contrario. Con ellos es diferente, son mi gente, y a mi gente, que nadie la toque. Si el resto piensa que soy un capullo integral, me la trae bastante floja. La sinceridad es algo que no abunda, pero tranquilos, que a mí de eso me sobra.

Héctor Guerrero de Montalván

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