


¡Ey, hola! ¿Cómo va? Yo soy Isaac. A ver… ¿qué os puedo contar de mí? Empecemos por a qué me dedico: trabajo de forense en la policía de Málaga. Llevo ya unos años en ello —tengo 34; dicen que aparento menos, pero quizá es más por mi carácter y mi forma de vestir que no por el físico—, y espero que así siga siendo, porque me encanta. Sólo le encuentro una pega: trabajo con mi novia. Quiero decir, me encanta trabajar con ella, el problema es que creo que ese el mayor impedimento para que quiera vivir conmigo. Es la mejor —qué voy a decir yo—, pero es poco cariñosa, y necesita su espacio; le agobia la idea de que pasemos juntos las veinticuatro horas del día. Si os digo la verdad, entiendo lo que dice. ¿Cuántas parejas tendrán problemas por eso? Llevarse el trabajo a casa debe de ser jodido. Pero tenemos una edad, y yo quiero casarme. Y si seguimos trabajando juntos siempre, ¿qué? Si se os ocurre qué puedo decirle para que cambie de opinión, avisadme, porque lo que tengo claro es que la quiero a ella.
¿Qué más? Mis aficiones: el deporte, sea el que sea, me encanta. El cine. La comida, que no la cocina. No sé, la verdad es que no hay nada más así en especial que resaltar, suelo disfrutar de cualquier cosa, mientras sea en buena compañía. Y mis compañías son las mejores, así que me importa más bien poco en qué emplear el tiempo si es con ellos, y sobre todo con Adri —ella es mi novia y, por cierto, no la llaméis así, que se enfada.
Sobre mi carácter os diré más o menos lo que dicen de mí, que me resultará más fácil que describirme a mí mismo: soy un tío jovial, me encanta el cachondeo, pero estoy por lo que hay que estar cuando es el momento. Sé adaptarme a la situación y acierto bastante en cómo comportarme o en cómo reaccionar en cada momento y con cada persona. Por lo visto, tengo bastante empatía, por lo que me resulta fácil tratar con la gente y acertar con lo que cada uno necesita de mí en cada momento. Bueno, creo que es suficiente así, ¿no? Sino, se aceptan peticiones…